martes, 2 de agosto de 2011
CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN A TRAVÉS DE IKEBANA
Dos han sido las composiciones que hemos llevado a cabo en la clase de IKEBANA o Arte floral japonés, en su variedad SHIN SO KA, dentro de los cursos que organiza la Escuela municipal de jardinería de Valencia.
Este estilo de IKEBANA se caracteriza por concentrar en un punto físico o visual la salida de todas las ramas de la composición, simbolizando así las posibilidades que todos tenemos, en cada ámbito de nuestra vida, de actuar en diversas direcciones de manera armónica.
Esa capacidad de adaptación se ha trabajado todavía más a través de la disparidad de materiales utilizados para cada una de las composiciones. De este modo, en la primera composición se han utilizado elementos vegetales propios de entornos acuáticos, y en otra, se han conjugado esos mismos materiales con otros de carácter más agreste.
La templanza y la concentración han sido igualmente necesarias, tanto para el manejo de materiales delicados (calas, junquillos, y hojas de hierba) como para los más rudos (durillos, y ruscos). Del mismo ocurre en el entorno laboral, donde la presencia de información, clientes, o elementos diversos requiere a la vez unas pautas comunes de actuación – en lenguaje ikebanaka, un punto común donde todo se origina- confiriendole lógica al necesario trato diferenciado y adaptado a cada caso.
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