Cuando se trabaja duro en algo, hasta los errores pueden ayudarte a lograr y perfeccionar aquello que deseas.
Ayer (por 9 de marzo de 2011), en las clases de arte floral japonés o IKEBANA, trabajamos la superación de dificultades, con el resultado que puede verse en la imagen.
Dichas dificultades venían dadas tanto por las grandes proporciones del recipiente -lo que obligó a elevar sobre la base los elementos vegetales para salvaguardar la proporcionalidad de la composición- como por el hecho de que el búcaro fuese de vidrio, con lo que se necesitó tejer un pequeño entramado de tutores en la boca del jarrón.
Ocurrió que durante el montaje, se “cayó” una de las ramas, modificando su posición inicial… al volver a observar en conjunto la composición, se observó que ese pequeño toque de la casualidad había mejorado el resultado final.
La enseñanza de este hecho es que cuando se trabaja duro en algo, hasta los errores pueden ayudarte a lograr y perfeccionar aquello que deseas.

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