Contraste entre materiales maleables con otros más rígidos en la clase del curso de IKEBANA en su modalidad SHIN SO KA que organiza la escuela Municipal de Jardinería de Valencia.
Ello condujo a una enseñanza de control de los prejuicios, de las emociones y del mismo carácter sobre el trabajo a realizar.
La clave para ello estuvo en concebir la composición como un verdadero espejo, en el que nos reflejamos no para regodeo de los defectos, sino para la identificación y el aprovechamiento de las opciones de mejora de cada uno de los aprendices.
De este modo, el propio carácter, e incluso la variabilidad del mismo en cada ser humano, puede aliarse en positivo en beneficio de nuestras tareas.
En el ámbito de las organizaciones empresariales, y en concreto en los proyectos desarrollados en equipo, la adecuada ordenación de las cualidades de los componentes, más allá de la estricta cualificación acedémico-profesional, puede conducir a una mejora multiplicada del producto final.
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